
El primer ministro peruano Salomón Lerner durante una conferencia con corresponsales de prensa extranjeros en Lima (AFP/Archivo, cris bouroncle)
LIMA (AFP) — El primer ministro peruano Salomón Lerner renunció irrevocablemente el sábado, en un contexto signado por la presión social y la pérdida de popularidad del mandatario Ollanta Humala, quien en su reemplazo designó al actual titular de Interior, Oscar Valdés.
Lerner, un empresario vinculado a la izquierda, dirigió el gabinete durante cinco meses desde que Humala asumió la presidencia en julio, pero poco a poco se fue quedando sin oxígeno, asfixiado por conflictos sociales como el que desde noviembre protagonizan antimineros en Cajamarca (norte).
El saliente primer ministro expresó en su carta de renuncia que el gobierno "requiere de ajustes de la conducción general del gobierno", lo que ha sido interpretado como una pérdida de confianza hacia su persona.
"Con el único propósito que usted quede en total libertad para realizar los ajustes mencionados, presento a usted mi renuncia irrevocable al cargo", dice Lerner en una carta de dos páginas a Humala, un ex teniente coronel del ejército y nacionalista de izquierda.
"El Jefe de Estado ha aceptado la renuncia del señor Lerner, agradeciéndole los importantes servicios prestados a la Nación y ha decidido, en consecuencia, designar como Presidente del Consejo de Ministros, al señor Oscar Valdés", señaló en un comunicado la secretaría de prensa presidencial.
La renuncia irrevocable de Lerner, brazo derecho de Humala desde 2006, se produce en el marco de una práctica común en Perú, en la que el gabinete en pleno suele renunciar en el mes de diciembre de cada año, con el fin de dejar al mandatario con manos libres para eventuales reorganizaciones en el gobierno.
En el comunicado, la secretaría presidencial subraya que "como establece el ordenamiento jurídico vigente, todos los (17) Ministros de Estado han puesto sus cargos a disposición" del presidente.
En su primera declaración a la prensa el designado primer ministro Oscar Valdés -un ex militar como Humala- negó que exista una crisis y ratificó en sus cargos a los titulares de Economía, Miguel Castilla, y de Inclusión Social, Carolina Trivelli.
"No hay ninguna crisis política, lo que está sucediendo es que hay algunos reajustes como siempre suele hacerse" (en esta época del año), dijo a periodistas en Palacio de Gobierno tras reunirse con el presidente Humala.
Valdés aseguró que su juramentación sería este domingo, así como la del resto de integrantes del gabinete.
El cambio se produce cuando la popularidad de Humala cayó a 56% en noviembre, seis puntos porcentuales menos que en octubre, según un reciente sondeo de la privada Ipsos-Apoyo
En ese contexto, Humala canceló el viernes su viaje a Argentina para asistir a la ceremonia de reasunción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner este sábado en Buenos Aires.
El alejamiento de Lerner coincide con la declaración del estado de emergencia el 5 de diciembre hecha por Humala para enfrentar una protesta antiminera en Cajamarca (norte), lo que desgastó al gobierno que enfrentó críticas de sus votantes.
En su carta, Lerner deja entrever que no compartió la decisión de declarar en emergencia Cajamarca: "nuestra línea directiva ha sido el diálogo evitando la confrontación entre peruanos".
Cajamarca es escenario de una protesta desde fines de noviembre contra un proyecto de 4.800 millones de dólares de la minera Yanacocha, que controla la estadounidense Newmont, que prevé explotar oro en lo que hoy son cuatro lagunas.
Esa protesta se centró a favor del agua y contra el oro, y Cajamarca reclama al gobierno la cancelación del proyecto, que fue suspendido por la empresa para bajar la tensión. Humala pide un diálogo para tener al mismo tiempo "agua y oro".
El primer ministro peruano Salomón Lerner durante una conferencia con corresponsales de prensa extranjeros en Lima (AFP/Archivo, cris bouroncle)








